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Preferencias sexuales de la mujer según su edad

El sexo es algo que nos acompaña a lo largo de toda nuestra vida desde que nacemos. Hubo momentos en los que la sexualidad sólo se asociaba a la juventud, al periodo fértil, pero ahora ya está asumido que está presente durante toda la vida.

Es evidente que durante las diferentes etapas de nuestra vida vamos a ir cambiando la forma de vivir el sexo y nuestras preferencias a la hora de practicar el coito. La forma en la que nos influyen las relaciones sexuales no es igual en todas las etapas de nuestra vida.

Infancia

La infancia es la etapa de nuestra vida en la que empezamos a descubrir. En el sexo no iba a ser diferente, esta etapa juega un papel importante para la sexualidad ya que es cuando empezamos a conocerla.

Cuando éramos pequeñas nos exploramos nuestro cuerpo y sentíamos curiosidad por saber qué tenían los demás. No es raro ver a niñas que descubren sus genitales y por curiosidad no dejan de tocárselos.

Es la etapa de la autoexploración espontánea.

Adolescencia y juventud

Durante esta etapa de la nuestra vida es cuando se produce el verdadero despertar sexual. Nuestro organismo sufre muchos cambios corporales, aparece nuestra menstruación y con ella la aparición de hormonas sexuales que va a provocarnos nuevas sensaciones y cambios que afectan a nuestra mente.

En esta etapa es cuando estamos empezando a descubrir qué es la atracción romántica y física por otras personas. Empezamos a buscar contacto habitual con personas que nos atraigan, y en la mayoría de los casos en cuando empiezan a llegar las relaciones sexuales. Somos personas poco maduras no buscamos tanto el vínculo sentimental sino la atracción.

Al inicio de esta etapa el desconocimiento y la inexperiencia todavía dominan las relaciones sexuales. En la adolescencia todavía nos daba vergüenza hablar con nuestra pareja de lo que realmente queríamos.  

Aunque seamos personas inexpertas en esta etapa nuestro deseo por descubrir es alto, y en el sexo ocurre lo mismo. Nuestras preferencias en las relaciones sexuales es experimentar y probar diferentes prácticas sexuales para tener un mayor conocimiento. Además, la masturbación está muy presente en la adolescencia, y es una de las prácticas que más nos ayuda en el autoconocimiento.

Sexo en la edad Adulta

Es la etapa de nuestra plenitud sexual para nosotras.  A diferencia de los hombres, que esta etapa la viven con miedos y ansiedades por las disfunciones que les van apareciendo con la edad, para nosotras es la etapa en la que experimentamos el mayor pico de deseo sexual. Tras experimentar en nuestra juventud y adolescencia ya conocemos nuestro cuerpo y sabemos lo que nos gusta y lo que nos hace disfrutar, de ahí a que aumente nuestra curiosidad por lo sexual.

En esta fase de nuestra vida también se produce un cambio psicológico ya que nuestra preferencia es mantener relaciones sexuales con personas con las que tenemos un vínculo afectivo. Las pasiones alocadas y desenfrenadas quedan en el recuerdo, ahora se prefiere mantener relaciones sexuales más profundas e intensas.

Preferencias sexuales en la madurez

En esta fase nuestro cuerpo empieza a someterse a cambios. Es la etapa en la que nos llega la menopausia y con ella los niveles hormonales de estrógeno y progesterona desaparecen y comienza a haber cambios físicos y mentales en nuestro cuerpo.

La llegada de la menopausia no significa que perdamos las ganas de tener relaciones sexuales. Es verdad que en la edad madura suele haber una disminución de la frecuencia de la práctica de sexo pero no tiene que ver con la menopausia sino con la rutina y el acomodamiento de estar con la misma pareja.

La menopausia no supone un problema, hay que saber adaptarse a los nuevos cambios de nuestro cuerpo. De hecho muchas mujeres lo ven como una liberación, ya que su llegada es que pueden tener relaciones sin tener el miedo de quedarse embarazadas.

En esta etapa prima la calidad de las relaciones sexuales que tengamos más que la cantidad. YA sabemos lo que queremos y cómo conseguirlo, por lo que preferimos relaciones en las que todo fluya y consigan que alcancemos el climax.

Durante esta etapa sufriremos cambios a los que hay que adaptarse. Para poder conseguir relaciones satisfactorias primaremos relaciones sexuales en las que poder mantener una comunicación con nuestra pareja en la que plantear los nuevos cambios y maneras de conseguir el placer para los dos.

Además, vamos a necesitas más estímulos para lubricar, por lo que en nuestras relaciones sexuales tiene que haber tiempo para los preliminares hasta conseguir el nivel de excitación. Ya no vale uno rapidito, ahora hay que dedicarle más tiempo y mimo.

Tercera Edad

Que el sexo desaparece cuando somos mayores es mentira. Es cierto que se bajará la frecuencia debido al envejecimiento, la pérdida de facultades físicas, la aparición de enfermedades y la falta de privacidad.

Por todos los problemas anteriores, en esta etapa la vida sexual va más encaminada a relaciones afectivas y emocionales por todos los años que esas personas han pasado juntas.

En cualquier caso, en esta etapa, si se goza de buena salud, la sexualidad se puede vivir de forma igual de plena que en las etapas anteriores.

El sexo presente toda nuestra vida

Por muchos tabúes que se le han puesto hemos visto como el sexo y las relaciones sexuales son algo que están presentes a lo largo de toda nuestra vida de manera natural y saludable.

Cada etapa tiene su forma de vivir el sexo, pero es algo que nos acompañará toda la vida, por eso es muy importante estar bien informados sobre cada etapa, para ver cómo afrontarla que cambios estamos viviendo y cómo podemos tener una vida sexual plena.

Si necesitas consejos o hablar sobre lo que le está ocurriendo a tu vida sexual te encuentres en la etapa que te encuentres no dudes en ponerte en contacto con las especialistas que tenemos en Femini.